Cabello graso

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La seborrea

El cabello graso es un problema estético que se desarrolla cuando la producción de las glándulas sebáceas aumenta. Encuentra sus razones en varios factores, que van desde la genética hasta los hábitos o la dieta alimenticia. Es muy complicado saber actuar ante un tipo de problema como este, por lo que los cuidados para tratar el cabello graso necesitan ser muy severos y sobre todo constantes.

La también llamada seborrea no constituye un problema excesivamente grave para nuestro cuero cabelludo, pues lo cierto es que el exceso de grasa aumenta la suavidad de nuestro cabello, protegiéndolo de la sequedad y sobre todo de la rotura. Sin embargo las cosas pueden torcerse cuando las cantidades de grasas producidas ascienden a niveles mayores provocando que la grasa termine por ahogar la raíz del cabello y, en este caso se derivaría en la alopecia o la aparición de caspa.

Tratamiento para el cabello graso

No es una cuestión fácil la de saber cómo tratar el cabello graso, pues a menudo es complicado establecer unas pautas que nos permitan devolver a nuestro cabello a su estado habitual. Hay algunos tratamientos para el cabello graso naturales y guardan grandes ventajas para nuestro cuero cabelludo. Entre los remedios caseros para combatir el cabello graso encontramos:


  • El limón, por sus propiedades astringentes.
  • La cola de caballo.
  • El aloe vera, que permite normalizar las secreciones.

CONSEJOS

  • Mejorar los hábitos alimenticios

    El cabello necesita un organismo con vitaminas y saludable, alejado de cualquier tipo de grasas.

  • Evitar el uso de acondicionadores

    Tienden a aumentar el estado grasoso del pelo, por eso se recomienda emplearlo sólo en las puntas secas.

  • Emplear champús más alcalinos

    Se recomiendan aquellos que tienen un PH superior a 6.7, pues eliminan mejor el exceso de grasa.

  • Masajear el cuero cabelludo

    De esta forma mientras te lavas el pelo consigues que se eliminen los residuos grasosos gracias a los movimientos circulares.

  • Enjuagar y lavar el pelo dos veces.

    Si tu pelo es muy graso es mejor darle dos lavados para limpiar mucho mejor cada zona. Y, por supuesto, cuando lo laves enjuagarlo con agua abundante, pues sino el resto de jabones en el cabello es propenso a recoger los aceites grasos.

  • No tocar el pelo en exceso y cepillarlo constantemente

    Estas acciones se dedican a repartir la grasa y por tanto se ensucia mucho más de lo normal.

Causas del Cabello graso

Las causas del cabello graso se relacionan con factores que tienen que ver con el clima, como el calor y la humedad, así como las prácticas de cuidado del cabello: diferentes tipos de productos o lavados poco frecuentes. También es habitual que la genética influya, así como otras etapas como el embarazo o la pubertad, cuando las glándulas sebáceas aumentan la producción.
Advertencia
Antes de tomar cualquier tipo de acción o tratamiento con respecto a tu cabello consúltalo con tu médico o dermatólogo para que establezca un diagnóstico seguro y posibles remedios o trucos naturales para conseguir un cabello limpio y sano. A menudo aquellas personas que padecen de tensión son propensas a estimular las grasas de las glándulas y también es un sinónimo de malas prácticas en la dieta alimenticia, como la presencia de carbohidratos o azúcares.

tratar el Cabello graso de forma natural

Remedios para tratar el Cabello graso

Para tratar de forma natural el cabello graso, hay remedios caseros y muy populares que sirven de gran ayuda para terminar con el exceso de sebo. Ahora bien, es importante acompañarlos siempre de una buena alimentación.
El té de menta con unas gotitas de vinagre de manzana es estupendo para suavizar el cuero cabelludo, también la infusión de salvia como enjuague en el lavado ayuda a controlar la grasa. La arcilla también es muy efectiva porque limpia el cabello desde la raíz. Y, entre los más conocidos, el jugo de limón y agua tibia son perfectos para establecer la secreción de las glándulas sebáceas.

Champús naturales para tratar el cabello graso

La condición de tener un cabello graso y con exceso de sebo es muy molesta para aquellas personas que lo padecen, sin embargo existen algunas recetas caseras para los cabellos grasos que ayudan a sanearlo porque establecen el ritmo y la frecuencia de las glándulas responsables de este problema estético. Los champús naturales para el cabello graso guardan una gran ventaja y es que de manera totalmente casera permiten tratar este problema sin la necesidad de emplear otros productos para combatirlo que no hacen nada más que castigar el cabello por su alto contenido en productos químicos. La clave se encuentra en que sus compuestos secos como la maicena y los aceites esenciales la grasa queda absorbida proporcionando además textura y volumen a nuestro cabello.
Shampoo seco natural

Champú seco natural

Si tienes exceso de grasa en el cuero cabelludo no dudes en crear el champú seco natural con productos ecológicos para cuidar la grasa de tu cabello.


Aprende cómo hacerlo

Alimentos recomendados para tratar el Cabello graso

La buena alimentación es sinónimo de salud y es el factor determinante para mantenerse al margen desde los problemas más insignificantes de salud de combatir hasta los problemas más graves. Hay algunos alimentos recomendados para tratar el cabello graso y que además son muy buenos para mantener un buen organismo:
  • Alimentos de contenido en vitamina B7, como la cebada, el maíz, la avena, la soja, o el yogurt.
  • Alimentos de contenido en vitamina B6, es el caso de la naranja, el plátano y las hortalizas.
  • Aliemtnos ricos en vitamina E, como el pepino o el aguacate.
  • Presencia de azufre en alimentos, la cebolla, los puerros, el ajo o los espárragos.
  • Alimentos ricos en zinc, la mayoría de los frutos secos: nueces, avellanas o cacahuetes.
Normalmente los alimentos que se desaconsejan para evitar problemas estéticos guardan cierta relación entre ellos. Los alimentos prohibidos para el cabello graso y que aumentan la producción de las glándulas seborreas son los siguientes:
  • Productos de alto contenido en grasas, como las carnes rojas.
  • Alimentos azucarados y aceitosos.
  • Carbohidratos refinados.
  • Alimentos con alto contenido en conservantes.
  • Consumo en exceso de productos lácteos.